El diseño desempeña un papel importante en la configuración de nuestras sociedades, tanto a la hora de definir la interacción del ser humano con cuestiones materiales (por ejemplo, cosas, servicios, espacios), como a la hora de desencadenar y moldear resultados inmateriales como las emociones, la identidad y la cultura, promoviendo la democracia, la sostenibilidad y fomentando el cambio social (Liu, 2024).
La ESDA ha desarrollado un Programa de Educación en Diseño Social (EDS) para concienciar a los estudiantes de que pueden trabajar por una DEMOCRACIA JUSTA y un CAMBIO SOCIAL POSITIVO en su futuro desempeño profesional. Los estudiantes trabajan in situ con comunidades vulnerables como refugiados, ancianos, personas sin hogar, etc. ESDA forma parte de dos redes internacionales y dirige un Cluster y un Grupo de Trabajo con Universidades de 31 países.